Educación personalizada

Educar de modo integral. El centro educativo debe ser un lugar de búsqueda permanente del desarrollo integral de la persona, que haga posible un desarrollo armónico y equilibrado que abarque todas las capacidades.

Educación cristiana

La enseñanza es una ocasión irrepetible de transmitir valores que conformen a las personas como ciudadanos libres y responsables, con unos objetivos vitales que mejoren la convivencia humana y la solución de los problemas que acucian a la sociedad de nuestro tiempo.

Educar con la familia

Una acción educativa eficaz, especialmente en lo referente a valores, actitudes y hábitos de trabajo, requiere una estrecha coordinación entre la familia y la escuela.

 

Principios educativos

1. Educar de modo integral.

El centro educativo debe ser un lugar de búsqueda permanente del desarrollo integral de la persona, que haga posible un desarrollo armónico y equilibrado que abarque todas las capacidades: personal, social, intelectual, religiosa, comunicativa, afectiva, artística, etc. Este deseo de llevar a cada persona a su plenitud, tanto en sus dimensiones individual y social como en la trascendente, se fundamenta en formar personas libres, vinculadas a los demás, dentro de un ambiente educativo de confianza y buscando un clima de afán y de gusto por aprender, de desarrollo del esfuerzo personal y de exigencia interior y autonomía.

2. Educar en valores cristianos.

La enseñanza es una ocasión irrepetible de transmitir valores que conformen a las personas como ciudadanos libres y responsables, con unos objetivos vitales que mejoren la convivencia humana y la solución de los problemas que acucian a la sociedad de nuestro tiempo. Como es obvio que el modo de entender los valores no es siempre equivalente, ni son estos intercambiables, este Proyecto Educativo se fundamenta sobre los valores de inspiración cristiana, siempre abiertos a todos y siempre útiles para encontrar planteamientos válidos sobre la existencia y para preguntarse por el sentido de la vida.

3. Educar con la familia.

Una acción educativa eficaz, especialmente en lo referente a valores, actitudes y hábitos de trabajo, requiere una estrecha coordinación entre la familia y la escuela.

4. Educar en libertad y para la libertad.

La educación debe capacitar al individuo para una libre y responsable elección entre las diversas opciones que la vida le ofrece a cada momento. Se busca formar personas comprometidas con la sociedad en la que viven, respetando los principios y valores democráticos, y fomentando que sean personas implicadas en la defensa de la paz, la solidaridad, la justicia y el medio ambiente.

5. Educar en la apertura y la pluralidad.

La educación debe fomentar la práctica del debate y el diálogo, propiciando ocasiones que permitan el encuentro de pareceres en todos los ámbitos, así como una convivencia tolerante y pacífica en la que se aprenda a gestionar los pequeños posibles conflictos que siempre genera la convivencia, propiciando la mejora de las habilidades sociales, el clima de consenso y el acuerdo responsable de las partes implicadas.

6. Educar para el compromiso.

Lo específico de la excelencia educativa es la capacitación de los alumnos, no solamente como ciudadanos y profesionales bien formados en conocimientos y competencias, sino también para que sean capaces de comprometerse personalmente en transformar activamente la sociedad, de manera que sus estructuras y sus elementos resulten cada día más acordes con los valores de justicia, convivencia y desarrollo humanos.

7. Educar para la autonomía personal.

Se ayudará a cada uno a ir descubriendo y desarrollando los rasgos de su identidad personal, a aprender a conocer y aceptar sus límites, a valorar y conquistar sus capacidades, ejercitar su memoria, proyectar su inteligencia y fortalecer su voluntad, de modo que se consoliden en cada persona unos principios de reflexión y criterios de acción propios, que afirmen su individualidad y centren su esfuerzo de superación personal.

8. Educar la dimensión social.

Se busca que cada persona desarrolle un sentido de respeto y aprecio por los demás, así como por la función que cada uno desempeña, y aprenda a desenvolverse de modo abierto, afectuoso, dialogante, solidario y generoso. Cada proyecto personal de vida se integra en otro de rango universal, y la educación proporciona pautas de participación activa que desarrollan la capacidad de influir de forma responsable en la vida social. Se promoverán en este sentido actuaciones de voluntariado, como pueden ser acciones de solidaridad, acompañamiento de enfermos y ayuda a necesitados.

9. Educar en equipo.

Los padres, los profesores, la dirección del centro, los orientadores, la capellanía, el personal de administración y servicios, los alumnos, todos deben formar una verdadera comunidad escolar en la que cada uno se sepa parte integrante de una gran tarea común con la que se sienta identificado. La creación de un buen ambiente en el ámbito del colegio, en el que exista respeto, espíritu positivo y constructivo, responsabilidad, solidaridad y motivación para unir fuerzas con objeto de alcanzar las metas pedagógicas a las que aspira toda la comunidad escolar, serán un gran incentivo para trabajar en equipo, creando una identidad que trascienda a todas y cada una de las personas que lo integran y se construya entre todas ellas.

10. Educar para el ocio.

En nuestra actual estructura social, hay considerables espacios de tiempo en contextos de ocio que desempeñan un papel fundamental en la socialización de la persona. Educar para esos momentos y también, sin desvirtuar su carácter, en esos mismos momentos, es esencial en la formación.

11. Educar la aptitud estética.

La naturaleza y el arte han sido siempre un lugar privilegiado de encuentro con los valores más altos. Esa actitud se refleja en la concepción misma del edificio del colegio, la importancia que se otorga al recinto, el esmero de las programaciones artísticas y científico-naturales, el cuidado de la formación musical y el empeño por participar en cuantos programas institucionales estén a nuestro alcance.

12. Educar en apertura al mundo.

Más allá de la oferta educativa en idiomas extranjeros, la propia mentalidad de este proyecto responde a una dimensión internacional que busca la apreciación de otras culturas y entiende que los nuevos ciudadanos deben concebir la comunidad internacional como el ámbito natural de su condición ciudadana y de su acción profesional. En este sentido, se concede una importancia muy especial a los intercambios, viajes formativos, estancias en el extranjero y todos los programas institucionales.

13. Educación diferenciada.

La enseñanza diferenciada es una opción pedagógica que busca atender más específicamente a la diversidad entre el hombre y la mujer, que tienen la misma dignidad y los mismos derechos, pero presentan diferencias que afectan a toda su persona. El modelo educativo de la enseñanza diferenciada apuesta por una atención especializada en esas características propias de cada sexo y por ese motivo se contempla que, a partir de Primaria, y en la medida en que sea organizativamente posible, haya aulas para chicos y aulas para chicas. La experiencia de quienes han apostado por ese modelo refleja que se han obtenido excelentes resultados académicos y de socialización, y, en todo caso, es una diversidad de oferta que enriquece el panorama educativo.

14. Educar para el deporte y la vida sana.

El ser humano debe cuidar con esmero y responsabilidad el desarrollo de su propia corporalidad, que ha de ser activa, plena, vigorosa, sana y autocontrolada. Para ello ha de adquirir hábitos de cuidado del cuerpo a través del ejercicio físico, la higiene y la alimentación equilibrada. Desde el diseño mismo de las instalaciones, hasta el compromiso por desarrollar la actividad deportiva en el centro, así como la oferta de comedor para todos los niveles educativos, supone un magnífico refuerzo a la educación en estos hábitos imprescindibles en la formación de los alumnos, que encuentran también su lugar adecuado en las programaciones didácticas de los departamentos y equipos correspondientes.