Unos datos muy elocuentes

El Consejo Escolar del Estado y los Consejos Escolares Autonómicos reclaman medidas urgentes para frenar el fracaso escolar masculino.

La Junta de Participación de los Consejos Escolares Autonómicos, compuesta por los Presidentes de Consejos Escolares Autonómicos y del Estado, presentó en su última reunión en Málaga el pasado 3 de marzo un análisis de las estadísticas del sistema educativo español y los indicadores del Sistema Estatal de Indicadores de la Educación fijando la atención en aquellos que se refieren a los resultados desagregados por sexo.

A partir del análisis de los datos la Junta establece las siguientes conclusiones:

1º Los varones tienen más dificultades que las mujeres para prosperar en el sistema educativo español. Tienen más suspensos, repiten más, abandonan antes el sistema educativo y se gradúan en menor proporción que sus compañeras.

2º El menor éxito escolar de los varones es un fenómeno que se manifiesta desde hace ya varios años, curso tras curso, en todas las Comunidades Autónomas, incluso en aquellas que tienen mejores resultados, en todos los niveles educativos, desde la Primaria a la Educación Superior, y en todos los indicadores de progreso relacionados con la promoción y la titulación.

3º El menor éxito de los varones en los resultados académicos de promoción y titulación no parece corresponderse con los resultados en las evaluaciones externas de diagnóstico, tanto internacionales como estatales o autonómicas. En estas evaluaciones, en las que se valoran niveles de competencias básicas, los varones españoles obtienen resultados diferentes a los de sus compañeras, pero no inferiores. Suelen obtener mejores resultados en competencia matemática y en ciencias y peores en competencia lingüística

La Junta afirma en su informe que Es sorprendente que este problema, de dominio público, no produzca alarma social ni reacción alguna en la comunidad educativa. En todos los ámbitos implicados, familiar, educativo y social, parece que se acepte con cierta resignación el hecho de que los chicos “van peor en la escuela”, como si se tratase de algo normal, lógico o sin remedio. Es llamativo, además, que un sistema educativo, como es el nuestro, orientado a la equidad, capaz de detectar y compensar con eficacia, en muchos casos, las dificultades en el proceso de aprendizaje, no haya reaccionado ante una variable (el ser varón), que estadísticamente es, con claridad, predictora de dificultades escolares.

Por nuestra parte, tenemos que añadir que nos alegra mucho que por fin estas importantes instituciones educativas públicas hayan fijado su atención sobre el preocupante fenómeno de los bajos resultados académicos de los varones, pues esta es una de las cuestiones que siempre hemos señalado como uno de los argumentos a favor de la enseñanza diferenciada. Los datos publicados sobre varones y mujeres son muy clarificadores, y salta a la vista que en el caso de la educación diferenciada los resultados académicos son mucho mejores y que esas diferencias entre chicos y chicas apenas existen. Esos datos demuestran que la educación diferenciada favorece tanto sus expectativas académicas como la equidad y la igualdad de oportunidades, y que eso sucede tanto para los chicos como para las chicas.

El estudio es muy completo y merece la pena leerlo. Se puede descargar el informe completo aquí.