Santa Misa en honor de San Josemaría en la Catedral de Alcalá de Henares

El pasado sábado, 25 de junio, el Obispo de la Diócesis, Mons. Juan Antonio Reig Pla, presidió, en la Catedral-Magistral de Alcalá de Henares, la Eucaristía celebrada en memoria de San Josemaría Escrivá de Balaguer (1902-1975), fundador del Opus Dei, canonizado por el Papa Juan Pablo II en octubre de 2002.

El Obispo señaló, durante la homilía, que los santos ofrecen la luz necesaria para alcanzar a Dios, “que se manifiesta en cada realidad inefable, inalcanzable, pero sin la cual no podemos vivir”. Se lamentó de que nuestra generación vaya caminando “más lejos de casa, más lejos de Dios; por eso anda extraviada, fuera del camino y muy desorientada”. Destacó que vivimos en una sociedad con una profunda crisis espiritual, “porque no gobierna el espíritu, sino los intereses inmediatos y precarios”.

En este sentido, el Obispo subrayó que los santos nos iluminan, con su ejemplo, y nos transmiten la mejor limosna que es “la limosna de Dios, que es la mejor tarea de apostolado que podemos hacer en nuestros espacios ordinarios de la vida cotidiana”.

Mons. Reig Pla incidió en que la luz que nos ofrece San Josemaría Escrivá de Balaguer es la de querer introducir en lo ordinario, lo extraordinario: “ha querido impregnar lo precario de la magnificencia de Dios”. Mons. Reig Pla recordó a los fieles congregados en el templo catedralicio que “Dios es lo más íntimo a nosotros mismos, la compañía más cercana”.

El Obispo afirmó que se puede alcanzar el Cielo “barriendo la casa, construyendo cosas sencillas, en la empresa, en el taller, en tu lugar de trabajo, en la oficina, cocinando,… Y conseguirlo de una manera muy sencilla: dejándonos conducir por el Espíritu Santo, que se une a nuestro espíritu como artesano que va tejiendo nuestra alma”.

Antes de impartir la bendición final, el Obispo agradeció a los fieles y sacerdotes de la Prelatura del Opus Dei su labor realizada en la Diócesis de Alcalá y, al mismo tiempo, destacó la importancia de los nuevos centros educativos que, fieles al Magisterio de la Iglesia, tratan de contribuir a mejorar humana y espiritualmente a los más jóvenes de la sociedad complutense.

La Misa contó con la actuación del coro de padres del colegio Alborada.