Profesores y alumnos dialogan: uno a uno

Hay algo que hace que en Alborada nos sintamos como familia y es gracias a las tutorías personales con alumnos y familias entre otras cosas.
Cada alumno tiene la oportunidad de contar con un profesor tutor con el que habla frecuentemente en encuentros personales. En estas tutorías el profesor se muestra como apoyo y guía en el crecimiento académico y personal del alumno.
Con este seguimiento personalizado, cada alumno tiene la posibilidad de lograr el máximo desarrollo de sus capacidades, formar su propio sentido crítico y tomar decisiones responsablemente libres.
Asimismo, cada clase cuenta con un profesor tutor que se encarga de hablar personalmente con las familias de cada uno de sus alumnos.
Esta comunicación familia-colegio es la columna que todo lo sostiene ya que, formando un equipo padres y profesores, llegamos al mismo objetivo: educar a personas en el bien.

De esta forma, con la ayuda de familia y profesores, el alumno descubre y desarrolla su propio proyecto personal de mejora. Para ello, se ayuda a cada alumno a conocerse, a hacer un buen uso de su libertad, a mantener una actitud positiva y se promueve el espíritu de servicio en su vida escolar y familiar.
Por otro lado, unido a lo anterior, se fomenta el esfuerzo y constancia en las tareas diarias escolares: cumplir con el encargo de clase, seguir unas normas de respeto y convivencia y diseñar una planificación de estudio diario contando con la importancia del descanso y actividades de ocio y deporte.
Ahora, después de unos meses de clases, los estudiantes tienen mucho que contar a sus tutores. Y así es como lo hacen: con mascarillas y distancia social, pero con el mismo objetivo de siempre: cercanía, acompañamiento y mejora personal.
Qué ilusión hace volver a ver por los pasillos, patios o salas acristaladas estos encuentros donde los alumnos pueden contar con la escucha activa de su profesor tutor.