Del ábaco al lápiz

PASO DE INFANTIL A PRIMARIA

Hoy comienzo primaria, tengo por delante seis años para reír, jugar, aprender, esforzarme, cantar, soñar, caer, levantarme, llorar, perdonar, sonreír, ayudar, correr, saltar, brincar, fallar, acertar, inventar, construir, conocer. Para todo esto no estoy solo. Ellos me alentarán en todo momento. Sé que estarán ahí en los momentos altos y bajos, duros y blandos, alegres y tristes.

Atrás dejo unos años maravillosos en los que aprendí las texturas, los colores, canciones, poemas, oficios, estaciones, lugares del mundo, cuentos… He aprendido que el mundo no se terminaba cuando ellos me dejaban por la mañana en ese lugar extraño. Ese lugar muy pronto, dejó de ser extraño y se convirtió en otra casa para mí.

Mis seis primeros años de vida han sido fantásticos. Lo que ahora viene, ¿podrá superarlo? He estado en el mejor lugar, porque ellos: mi mamá y mi papá siempre escogen lo mejor para mí. Sé que ahora seguiré estando en el mejor sitio.

Dicen que en esta etapa que ahora empiezo aprenderé mucho, me esforzaré más y que el día de mañana, que parece ser que eso es cuando uno ya es mayor, seré una persona dueña de su vida y de sus pensamientos, que sabré buscar, encontrar y amar la verdad. Yo todavía no sé qué significa esto, pero basta que ellos me lo digan para que yo me lo crea.

Así que no me importa jugar un poco menos con el ábaco y un poco más con el lápiz ya que a fin de cuentas…estoy en Alborada.

Fdo. Un alumno de Alborada